domingo, 24 de julio de 2011

Quiero compartir una sensación

Bajo de la línea azul en Lavalle. Camino tranquila, no tengo apuro.
A lo lejos veo una rejilla de desagüe. Algo asoma desde abajo, pero no distingo si es una patita o una lengua larga. Está buscando llevarse lo que hay arriba...
El brillo me dice que es algo húmedo. Líquido.
Mientras paso por al lado, el olor revela que se trata de un vómito. Con pedacitos de tomate y unas bolitas que se asemejan a carne picada.

viernes, 15 de julio de 2011

La sirena y el centauro

Esta mañana mi viejo amaneció barbudo, con el pelo largo, canoso en su totalidad, y los pómulos bien rosaditos.
Toda la familia montada en una casa rodante, nos vamos de vacaciones al cerro. En uno de los extremos del cordón montañoso, hay un lago que impide el paso. Me meto para ver si del otro lado es transitable.
El agua cristalina se vuelve un pantano viscoso.
Una sirena emerge a mi encuentro.
Ella hoy se despertó con cara de la protagonista de Avatar, pero es íntegramente dorada. Su mirada me dice que mi presencia ahí no es grata, así que sigo nadando hacia donde se ve una playita.
En esa orilla me recibe un chico de piel muy clara, el pelo negro profundo, un manojo de resortes. Cuando me mira, sus iris turquesas traspasan los míos, marrones comunachos.
Se me acerca al trote con el torso desnudo. Al trote. Es un centauro.
Estoy paralizada por su belleza. Me besa tiernamente.
Vuelvo hacia donde mi familia para informar que no podemos cruzar porque la sirena no está de humor. Apenas toco el agua, recuerdo que nunca le pregunté el nombre.
Él saca un liquid paper e intenta escribirlo en mi mano, pero tiene la punta reventada y no identifico lo que quiere escribir.
"AUTUMM"? "ANTONIO"?
Demasiado apurada como para corroborarlo.

sábado, 9 de julio de 2011

Gary, fan del Pictionary

Subo al cerro con Fer y Vir. En la cumbre, la peque se quiere tirar de culipatín por el barranco de pasto mullido.
- Ojo, Vir. Fijate que cada 20 metros hay vigas de hormigón y te va a quedar el traste como a Shrek en la 1...
Se tira igual. Mientras vuelvo con Fer para casa porque cenamos en familia por el cumple de papá.
El agasajado está comiendo una picada en donde será el festejo: el kiosko de la esquina. Mamá está adentro, terminando de preparar las cosas para llevar. Vir todavía no llegó del culipatinaje. 
Estamos tomando mate, y entra Gary Coleman.
- Cuánto vale la casa?
- Cuál casa?
- Éssssta.
- No está en venta.
Se pone violento y trato de calmarlo. Mamá y Fer corren a buscar a papá. Papá entra sólo buscando apaciguarnos. 
Sobre las paredes azul Francia del comedor que alguna vez fué mi pieza, Gary pega hojas de 50 x 70, como una guarda, y dibuja cualsifuera un Pictionary, la historia de su infancia pobre y el deseo de hacer de nuestra casa una biblioteca enorme para darle a sus hijos lo que él no tuvo.
- Mirá Gary, te entiendo, pero esta es la casa de mis hijas y NO ESTÁ EN VENTA.
El chaboncito saca un chumbo y lo revolea amenazándonos. Se le escapan unos tiros y le da a mi viejo.
Yo, recaliente, intento sacarle el arma. Me tiemblan las manos, fréticas y nerviosas, como una pintura de Van Gogh. Se le escapa otro tiro en el forcejeo. No me duele al principio, pero unos minutos después... un ardor del infiernooo!!!
Lo empujo con el arma en mis manos, hasta la puerta, hasta la vereda, hasta la vereda de enfrente, cagándolo a puteadas.
Fer lo ve irse, llorando de la impotencia.
- Bar!!! Estás sangrando!!!
- Ya sé que me explotó el hígado!!! Mejor llamá a una ambulancia que papá está peor!!!!!!
Vir todavía no llegó del cerro.