miércoles, 23 de febrero de 2011

La feria

De compras, con mi abuela y mi mamá, en una feria magnánima. Un puesto al lado del otro, amplia gama de variedades. Cualquier cosa se puede encontrar ahí, solo es cuestión de caminar, como dice Lita.
Me encuentro con una conocida, y nos acompaña en el recorrido. Compramos unos brochettes de pollo rebozado, riquísimos.
Las señoras se atrasan en la pescadería, nosotras paramos a esperarlas en el stand de masajes "Panda Relax". Tomo un turno, pero "la conocida" interrumpe y lame mis pies. Me calienta, y me meto la mano en la bombacha. Ella parecía tener buen culo, pero la toco sobre el jean y descubro que es más bien pequeño y blando. Aparece mi mamá entre la multitud pero se hace la que no nos ve y sigue de largo.
La despido y alcanzo a mi familia.

Al rato, lo encuentro a Evaristo y nos abrazamos con nostalgia.
- Hey! Te re extraño, pendejo. Cómo está tu vida? Los chicos en que andan?
Hablamos de El Chiqui pero nunca me dice los motivos de su distancia. Me pongo a llorar y él me besa.
Otra vez, oportuna, aparece mi vieja. Enojada, me llama por mi nombre completo (el cual es larguísimo). Le hago un fakiu y vuelvo hacia Eva, que está todo transpirado, con el pelo pegado a la cara, que ahora es la de Casper cuando vuelve a ser humano.
- Qué significa eso, chico?? Mirá lo que lográs!! Te desconozco...

lunes, 21 de febrero de 2011

The Office (doblado al castellano)

En el asiento trasero de un auto nuevo, estoy vestida de ejecutiva. Sentada en el medio, asomando la cabeza entre los asientos, intento hablar con Michael y Jan. Veo la escena desde la luneta del auto. Ellos tienen bastante dificultad para el español y apenas les entiendo, gracias a las letras blancas que cambian en mi espalda.
Para sacar charla, les cuento que me encanta decir todas las variantes de la palabra FUCK, con distintos fines. Pasados quince minutos de intentar explicarme una acepción de la definición, y yo sin poder entender nada, se aburrieron de mi y siguieron su conversación entre ellos, en inglés.
Entonces, los subtítulos desaparecieron y lloré pidiendo:
- Pleaaaase, speak spaniiiish!!

viernes, 18 de febrero de 2011

Ropa (parte II)

Estoy charlando con un tipo que acabo de conocer. Luce igual al bichito de "El Vuelo Del Navegante". Me cuenta que él antes era un hombre normal pero tuvo un accidente, por el cual su cuerpo ya no genera calor propio. Por eso hay una flama incandescente en su espalda, alimentada por kerosene que él mismo se proporciona, arriba de un vendaje hecho con cinta de empapelar ignífuga.
Me lo llevo en el bolso a lo de mi mamá, seguro que puede curarlo.

Camino con la Enana por alguna calle, hasta la estación de subte, que parece ser la estación Medrano de la línea roja. Veo venir a una señora rubia de frente hacía mi, pero no me corro. Efectivamente la choco y ella me empieza a gritar. Yo sonrío, le explico amablemente que eso le pasa por no mirar por dónde camina, y sigo trás La Enana.
- Qué pasó con el gato rubio?
- Jajajajaja Cuándo le cuente a Pable quién era!!! Jajajaja
La estación del subterráneo es anacrónica. Sobre nuestras cabezas brillan tubos metálicos que transportan sustancias farmacológicas.
- Qué bueno que los borders ya no tengan que esperar tanto al pibe del delivery, no? Sabés que existen loquitos que entran en crisis a falta de medicación? - me cuenta mi amiga.
Llega el primer vagón interminable, extenso. Las puertas se abren suavemente, no hacen ningún tipo de ruido pernicioso. El piso interior es como masapan, suave y esponjoso. Todo el tren es acolchonado, naranja, gris y verde.
Llegamos a un bar que se cae a pedazos y Pable nos espera en la puerta con caramelos. Nosotras lo saludamos con la mano y seguimos de largo, subimos corriendo una escalera de mármol blanca, fichamos con la tarjeta y volvemos a su encuentro. Abrazo tripartito.

Llegamos a casa y Vicka me pide permiso para darse una ducha. Quince minutos después me llama por la toalla. Le doy una blanca. Otros cinco minutos y me vuelve a llamar, pero esta vez me pide ayuda con el bretel del corpiño, que se le cayó por la rejilla de la bañera, y cuando lo quizo sacar, quedó atorado con una maraña de pelos. Cuando entro al baño y veo esa escena, las náuseas me llevan de regreso al comedor.
Cuando me recupero sale Vicka envuelta en la toalla, agarrada con un prendedor de brillantes.
- Estoy lista. La peino a la Pirula y ya.
Mi mamá agarra al tipito vendado y se lo lleva para ayudarlo a asearse.
- Ojo má, fijate que esté bien caliente el agua, no puede perder temperatura.
Al rato aparecen los dos. Mi mamá lo deja en una silla y me hace señas para que lo ayude con el vendaje ignífugo.
Cuando le saco la toalla, mi mamá lo había curado tal como predije.

El bichito ese que conocí, antes había sido Emiliano, el de Soñando por Bailar. Se activa mi costado cholulo y le pregunto cosas de la farándula. Mientras me cuenta, me pide que le ponga bastante cinta en la espalda, a la altura de los riñones, por si le pegan o lo abrazan fuerte, porque los tiene muy expuestos.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Ropa (parte 1)

Camino por una calle oscura, peligrosa. Quisiera encontrar a alguien conocido para no ir sola y justo pasa un pibito del barrio. Es Alejo, el amigo del ex de una amiga, va con un buzo cangurito gris, la capucha puesta.
- Hola! Qué hacés tanto tiempo?
Me mira raro.
- No te acordás de mi? - pregunto abriéndome la campera un poco, porque Alejo siempre fué bastante pajerito y mirón, capáz me reconoce por las tetas. (Aunque las tetas que tenía a los 15 las perdí jugando al truco, todo por no saber mentir!).
- Ah!!!! Dardi!! Cómo estás? Qué hacés por acá sola??
- Buscaba alguien con quién caminar.
Charlamos boludeses hasta que llegamos al umbral de la entrada de un PH. La tercera puerta a la izquierda tiene un vidrio esmerilado y deja ver una estela de luz anaranjada.
Entramos despacito a un patio con piso de cemento, y sigilosamente descolgamos la ropa de la soga. Sólo la que nos gusta. Hay una escalera en el fondo, que lleva a lo que aparentemente es un comedor. El ventanal del comedor tiene cortinas blancas, y detrás de éstas, se ve una silueta moverse sin notar nuestra presencia.
Alejo se lleva puesto lo que eligió.
- Es más fácil de transportar así.
Se sube a una bici roja, muy vieja, y se quiere ir andando pero está pinchada.
- Ehhhhh... me la llevo igual, después la emparcho en casa.
- Hagamos así - propongo - yo me voy a llevar esta moto, subí atrás y a la bici la llevamos arrastrando.
Alguien nos persigue pero escapamos.

martes, 15 de febrero de 2011

Suficiente

Fornicaban como si fuera el día del juicio final. Ella abajo, se dejaba someter. Él se balanceaba despacito para hacerla desear. Ella pedía que no le tuviera piedad, y él... siempre fué muy dócil.
Un movimento marcial invierte posiciones: el hombre se entrega a su contoneo gatuno; sin embargo, siempre está vibrando, incondicional.
Cuando la habitación se inunda de sudor y los vidrios ya están opacos de aliento, caen exaustos, jadeantes.
Fatigoso declara:
- Me esforcé...
Ella estira su lengua satisfecha y lame las gotas de su cara.
- Fué suficiente.

lunes, 7 de febrero de 2011

A.S.I.

52 años, de casados, cumplen hoy mis abuelos.
Me encantaría envejecer ASI como ellos:

Amor Simultáneo Inmaculado