viernes, 28 de enero de 2011

Un papel todo dobleteado

Y EN EL MOMENTO MENOS ESPERADO !!...

El tiempo exige más tiempo del que nos DA!

cuando crees querés saber y no sabés bien de dónde vienen los escalofríos

Y su cuerpo lleno de ritmo, desprendía vibración
sonora...

Pensar inhibe el instinto de actuar; actuar recuerda a la cabeza el por qué pensar primero.

creés que todo está tan cerca y a la vez tan lejos!

OPEN YOUR EYES

Eran las 3:00 de la madrugada.

Desistir de la realidad, comenzar a vivir en un divague
natural!

Creés saberlo todo?? buscá más adentro
TUYO...

Y subidos al cabello hasta la vista baby!
Javelo dice viva la pasty party!

NO CHANGE!

Yeahhh churro

open your heart
to my
so...

lunes, 24 de enero de 2011

Asustamientos

En la cocina de la casa de mi mamá, estoy calentando cera de depilar. Vir me muestra un juego que se compone de unas tarjetas del tamaño de un sobre de carta. Plastificadas. La caja es de un dominó, largo y finito, con tapa deslizante.
Las cartas se me caen en la olla con cera, las saco y apenas se secan, se resquebraja y cae en la mesada. La observo muy de cerca y huele a caramelo. La lamo y lo compruebo, pero tiene pelos de diplaciones anteriores.
Intento en vano, guardarlas en el envase.
- No ves que la caja es de otro juego? Obvio que no entran...
- Y estas cartas de qué juego son?
- De uno que cuenta historias.
Miro atenta la primer carta. Es una nena de unos 13 o 14 años, cara larga y blanca, el pelo atado bien tirante y se ve apenas de perfil un rodete en la nuca. Lleva un vestido negro de terciopelo, cuello redondo, bien ceñido, con una solapa blanca con puntilla, como si fuera de luto. De fondo se pueden ver unas cortinas bordó, un mueble antiguo bien lustrado con jarrones de porcelana y portarretratos de metal brillante con daguerrotipos.
La otra tarjeta tiene muchas letras en color gris claro, apenas perceptibles. Una al ladito de la otra, como si fuera una sopa de letras.
- Cada tarjeta tiene un truco y se relaciona con la otra. Para descifrar ésta te la tenés que acercar en forma perpendicular a los ojos.
Lo hago y de repente me encuentro al pié de una escalera de mármol, en el salón que se veía detrás de la nena en la primer tarjeta. Ella frente a mi, ahora con la cara de mi hermana Fernanda, sigilosa.
- Shhh!!! No hagas ruido que la voy a asustar a Vir.
- Con qué motivo la vas a asustar?
- Te acordás de mi hermana gemela? Falleció hace unos días, y ella usaba siempre ropa de terciopelo. Pero como ahora mamá no está... PUEDO USARLA YOOOO!!!!
Lo dice con furia, a los gritos, apretando los puños.

Otra vez en la cocina de la casa de mamá. Fer prepara un guiso de arroz con salsa. En el comedor está Rochote, altísimo, sentado en el lugar de mamá. Situación de sigilo atrás de la cabeza de Vir que está de espaldas a la punta de la mesa, mirando la tele.
- Qué hacés, Rocho?
- Shhhh... La voy a asustar a Vir - me dice en un susurro.
- Dejame a mi.
Trepo por el respaldo de su silla para pasar del otro lado y justo Vir se da vuelta.
- Me ibas a asustar, no, guacha?
- No Vir, ni a palos, me vengo a sentar, éste siempre fué mi lugar. Aunque, mejor, me voy a tirar una siesta hasta que esté el arroz.
Camino cinco pasos y me tiro en mi cama, en la de mi casa.
Al rato, escucho entre sueños la voz lejana de Fer.
- Está la comida!!!
Intento levantarme y el cuerpo me pesa. Quiero hablar y no puedo.

- Feeer... - digo con dificultad.
- Feeeer... - repito gangoza.
- Feeer... a-ju-da-e... Feeeer... - hablo como hablan los sordomudos.
- Pará que estoy lejos de la compu - contesta mi hermana desde lejos, como si yo estuviera ahí nomás. Sigo tratando de hablar, de levantarme, de abrir los ojos...
Aparece Fer arriba mío, en cuatro patas. La miro, pero solo vuela su pelo. En lugar de cara, tiene un destello dorado incandescente y enceguecedor. Es el sol.
Me agarra de la mano, y se baja de la cama sin soltarla. Cuando tiene los pies firmes sobre el parquet, me toma la otra mano y tira con fuerza hacia ella para incorporarme de un salto.




Despierto y me siento en la cama. Me hicieron falta quince minutos con el codo sobre la rodilla izquierda, la mejilla sobre la palma, descansar la cabeza con la mirada perdida.

sábado, 22 de enero de 2011

jueves, 20 de enero de 2011

Infinito

Tu mamá me mandó un mensaje de texto y me avisó. Eran las ocho y media de la mañana mas o menos. Me levanté, desayuné y traté de ponerme linda, pero casual. Y vos en qué andabas?
Me comuniqué con un montón de gente. Todos desesperados. Estaba tan tensa... Tenía ganas de estar ya mismo ahí, pero a la vez no quería salir de casa.
Tomé el subterráneo celeste para Plaza de Mayo. Leí todo lo que había frente a mis ojos, hasta los asteriscos de las publicidades. Y vos a dónde estabas?
Viajé llorando. El 17 vino al toque. Leí la Barcelona para no pensar. Escuché Mother Nature's Son, Cry Baby Cry, Birthday y todo el White Album demasiadas veces. Me pasé de la parada. Y vos qué hacías?
Llegué y lo vi a tu viejo, exaltado. Me contó todo. Bajó la tía, y compartimos los tres un sánguche de milanesa de pollo. Comentamos boludeses, para no estar mirándonos las caras. Vos en qué estabas pensando que no venías?
Después vino el abuelo, la abuela, tu madrina, el tío Leo y un amigo, y tomamos unos mates enfrente para pasar el rato. Hasta que me cansé y me fuí, total...

Doce horas después del mensaje de tu mamá, me llamó la abuela llorando, pero yo no podía reaccionar. Era como si nada hubiera pasado. Y vos???
Cuando fuí al día siguiente, ya estabas. Seguro que ni te acordás.

Pero no sabés todo lo que pasó antes, no lo viviste.
Y cuando pienso eso, me dá "infinidad". Es esa sensación en la boca, como si entre la lengua y el paladar hubiera un lacre cerrado al vacío. La misma sensación del sueño recurrente que tenía cuando a los trece años pensaba en la muerte y el paso del tiempo: donde una bolsa de dormir gigante y blanca, me aplastaba sobre un plano blanco. Infinito. Netamente.

No lo sabés, por eso, porque no lo viviste. Pero acá va a estar tu tía para contarte lo que pasaba mientras vos flotabas en líquido amniótico. Y antes también.

Y el sinfín de amor que es tenerte en brazos después...
.

martes, 18 de enero de 2011

Qué pedazo de cabeza

Estamos en un shopping con Leti, Yiya, Luchana y alguien más. Un local tipo India Style, veo un vestido hermoso, marrón y beige. Lo dejo colgado de mi brazo para probármelo. Me acerco a la caja y en un exhibidor hay una pulsera cuadrada, como de mimbre, azul marino.

- Cuánto vale esta pulsera?
- 40 pesos.
- Ni en pedo compro tan caro algo que lo puedo hacer yo.

Nos vamos del local indignadas, y sin darme cuenta... me robé el vestido.
Tomamos un taxi todas juntas hasta mi casa y mientras planeamos cómo subir las cinco al depto porque sólo se permite entrar a las casas de a cuatro personas (por el tema del seguro). Quedamos en dos tandas porque Leti tiene un juego de llaves. Subo con Yiya. Me pruebo el vestido en el baño del sum. Hay un olor a mierda que raja el cerebro y está todo sucio, la paredes cagadas. Me muero del asco y nos vamos a mi casita. Está todo brillante y reluciente, pero hecho un quilombo. Como si me hubieran entrado a robar.

Bajo la vista y me encuentro con una perrita salchicha, apenas más grande que una berenjena. Es toda gris, canosa, y tiene los ojos bizcochitos. Muy viejita.
La perra me pide que la lleve a pasear y cuando le pongo la correa me dice:
- Sos pelotuda? No ves que soy ciega? Llevame en la mano.

Salimos a la calle y me la cruzo a Yiya.
- Vení, hay alguien que quiere hablar con vos.
Miro hacia adentro del bar y lo veo.
- Marcelo Hugo??
- Y a vos qué te parece?? - contesta Yiya con ironía. Y la dejo al cuidado de mi mascota.

Estoy en Las Violetas con el cabezón, la mesa da a la calle, pero las cortinas están cerradas.
- Kiú, necesito un consejo tuyo, no me banco más mi vida.
- Mío? Por qué mío? Ni me conocés.
- Sí que nos conocemos, no te acordás?
- La verdad que no.
- Creeme: nos conocemos.
- No.
- Que si!
- Boh... Ponele que si. Qué pasa? - ya contesto un poco ofuscada.
- No me banco mi vida, me siento un boludo, mediocre. Me separé, mis hijas me rechazan. Todo es un desastre.
- Si yo fuese tu hija también te rechazaría... - digo por lo bajo.
- Ves? - me escuchó.
- Perdón. Pero si, sos un mediocre asqueroso. Para empezar, tenés que cancelar ese programa del orto que hacés, que es un circo prostibulario misógino, garca, discriminador, conventillero y bizarro.
- Me parece que sos un poco dura.
- VOS me buscaste para que te dé un consejo.
- Pero no puedo cerrar ese programa.
- Tenés que cerrarlo y asegurarte de que nadie más lo siga. Además, vos tenés otros negocios que te sustentan...
- Pero no puedo.
- Entonces, estás perdido, hermano. Tu problema es crónico.

Me levanté de la mesa y me fuí. Marcelo Hugo me sigue, y mientras cruzamos Medrano por la senda peatonal, desde arriba de un colectivo un tipo nos saca fotos. Yo me cubro del flash con las manos, y Marcelo se ofende.
Avergonzado de mi vergüenza, se pone la capucha de su campera Adidas, y se sube al 128, indignado.

lunes, 10 de enero de 2011

Nunca mejor explicado

No puedo imaginarme a un dios que premia y castiga a los objetos de su creación, cuyos propósitos han sido modelados bajo el suyo propio; un dios que no es más que el reflejo de la debilidad humana. Tampoco creo que el individuo sobreviva a la muerte de su cuerpo: esos no son más que pensamientos de miedo o egoísmo de lo mas ridículo.

Albert Einstein

domingo, 2 de enero de 2011

Pileteros

Me RRRRRRevienta la gente que no entiende que...
...NO ME GUSTA que me jodan en la pileta.
...voy solamente a refrescarme y no a jugar al voleyball de playa.
...la salpicadura no me parece chistosa y menos si intentan hacerlo de formas "innovadoras".
...no me sé tirar bomba ni clavado ni una mierda y que lo único que pretendo es no tener calor.
...es un fiasco que se comploten para alzarte colectivamente y tirarte al agua SIN tu consentimiento.

REACCIONEN, IRRESPETUOSOS ACUÁTICOS!!!