sábado, 9 de julio de 2011

Gary, fan del Pictionary

Subo al cerro con Fer y Vir. En la cumbre, la peque se quiere tirar de culipatín por el barranco de pasto mullido.
- Ojo, Vir. Fijate que cada 20 metros hay vigas de hormigón y te va a quedar el traste como a Shrek en la 1...
Se tira igual. Mientras vuelvo con Fer para casa porque cenamos en familia por el cumple de papá.
El agasajado está comiendo una picada en donde será el festejo: el kiosko de la esquina. Mamá está adentro, terminando de preparar las cosas para llevar. Vir todavía no llegó del culipatinaje. 
Estamos tomando mate, y entra Gary Coleman.
- Cuánto vale la casa?
- Cuál casa?
- Éssssta.
- No está en venta.
Se pone violento y trato de calmarlo. Mamá y Fer corren a buscar a papá. Papá entra sólo buscando apaciguarnos. 
Sobre las paredes azul Francia del comedor que alguna vez fué mi pieza, Gary pega hojas de 50 x 70, como una guarda, y dibuja cualsifuera un Pictionary, la historia de su infancia pobre y el deseo de hacer de nuestra casa una biblioteca enorme para darle a sus hijos lo que él no tuvo.
- Mirá Gary, te entiendo, pero esta es la casa de mis hijas y NO ESTÁ EN VENTA.
El chaboncito saca un chumbo y lo revolea amenazándonos. Se le escapan unos tiros y le da a mi viejo.
Yo, recaliente, intento sacarle el arma. Me tiemblan las manos, fréticas y nerviosas, como una pintura de Van Gogh. Se le escapa otro tiro en el forcejeo. No me duele al principio, pero unos minutos después... un ardor del infiernooo!!!
Lo empujo con el arma en mis manos, hasta la puerta, hasta la vereda, hasta la vereda de enfrente, cagándolo a puteadas.
Fer lo ve irse, llorando de la impotencia.
- Bar!!! Estás sangrando!!!
- Ya sé que me explotó el hígado!!! Mejor llamá a una ambulancia que papá está peor!!!!!!
Vir todavía no llegó del cerro.

2 comentarios:

Largue todo eso que tiene para decir!!