viernes, 3 de junio de 2011

Dios salve a mi hermana

Con Emma en brazos, camina Fer al lado mío. Vamos por Alsina hacia el puente Pompeya, porque pensamos llegar a mi casa a pie. En las últimas cuadras antes de cruzar el Riachuelo, hay una feria, atendida por monjas. Cuando queremos salir, nos detienen unos curas armados.
- No pueden pasar con la criatura.
En ese momento nos cae la ficha. Se arma un revuelo y Fer escapa con mi sobrina. Tiros y gritos. Solo unos minutos. Corro hacia el Uriburu. La pendiente es muy empinada. María Paz y Daniela vienen bajando...
- Y Fer? Dónde está?
- En el nicho! Andá que Fabi está re mal.
Sigo subiendo y lo encuentro a mi cuñado, cabizbajo.
- Corrió mucho pero las balas la alcanzaron...
- No te preocupes, cuña. Voy a estar para lo que necesites.
Estoy deshecha pero el llanto no me sale.
- Tengo que poder solo. Que todos sepan que puedo solo.
Miro al cielo y grito de dolor, pero no me brotan lágrimas.

4 comentarios:

  1. Si, hay unos hongos que si los secas se concentran mal y te pegan re jodido! jajajaja!

    Beso

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  2. constatado las palabras son lo mas importante lo demás charlatanería y superchería!!tienes toda la razón, me encantaría publicaras en mi blog eres una argentina que me gusta como escribe como expresa como cuenta, me gua me gusta me gusta saludos

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Largue todo eso que tiene para decir!!