lunes, 30 de mayo de 2011

Violencia/Influencia

Cuando era chica, los domingos almorzábamos en la casa de mis abuelos maternos. Vivían con ellos, mis tíos y mis primas. La más grande es 2 años menor que yo. Y yo tenía en ese entonces alrededor de 5 años. Cada domingo mi llanto era recurrente, porque mi prima me mordía, y ella aprovechaba de ser la consentida de mi abuela (falta total de autoridad competente que le pusiera los puntos).
Mi viejo, cansado de la misma situación semanal, me dijo que "la próxima vez le dé una piña en la frente, porque si yo volvía a llorar, él iba a tirar la mesa y no volver más a esa casa". Y el domingo siguiente la que lloraba era mi prima.
- Qué pasó, Carlita???? - gritó mi abuela desesperada.
- Bárbara me pegó!!!
- A mi me dijo mi papá que si me volvía a morder, que le pegue - argumenté yo.
Mi viejo no sabía dónde meterse. Hasta que mi tía se metió:
- MUY BIEN.
Y el almuerzo siguió en paz.

7 comentarios:

  1. Obviamente, viví otras situaciones de violencia, y todas hicieron que, hoy en día, muchas cosas me maten de impotencia. Siempre reprimo cualquier tipo de violencia y es horrible no poder reaccionar.
    El día que tenga un hijo, lo primero que quiero que sea es BUENA PERSONA, y no concibo la violencia como parte de uno.

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  2. A veces esas reacciones vienen bien, eh.

    Aunque siempre es mejor reaccionar de manera más sensata, un poco de furia hace que nos respeten un poquitito más.

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  3. Grossa pelea familiar! Y ahora como sigue la relaciòn? Espero que no sigan así! jajaja!

    Beso

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Largue todo eso que tiene para decir!!