martes, 26 de abril de 2011

Crónicas

En la casa de mi tía Pochi, entro al baño del trabajo y veo sobre el vanitory, un salero de vidrio con tapa de plástico, donde las perforaciones para que corra el sodio forman una carita sonriente. Saco la tapa y miro a través de ella. Me dá la misma visión que los lentes holográficos. Cuando vuelvo a mi mano, sostengo una pepa con un smile. Convencida y alegre, me la meto en la boca.
Salgo hacia el comedor, flotando, llevo puesto un vestido de encaje apelmazado muy viejo, que contrasta con los resplandores que me rodean. Cuello cerrado, con solapas redondeadas y una puntilla raída en el borde. Mangas largas y amplias, y los elásticos de los puños hacen que parezcan desinfladas. Una tira de razo amarillenta a la cintura, que se ata con un moño en la espalda. Largo hasta los tobillos, con más de esa puntilla carcomida abajo.

Y Fer? Dónde está Fer? La busco, cagándome de risa por toda la casa. Me saluda desde adentro de la tele.
- Nos metimos con Fabi por la ficha de la antena del cable - y yo asiento con la cabeza, porque es totalmente lógico y posible... si el cable es choreado!!! - ahora se fué a ver si nos enganchamos en el programa de Julián (Weich) para ganar unos mangos. Si ganamos la compu te la regalamos por tu cumple, querés? - yo me sigo riendo a mandíbula batiente y contesto que me encantaría.
- Bueno, nos vamos a un corte, Bar, después de la tanda hablamos -.
La tele se apaga y me quedo viendo mi reflejo de cuando infante, con el vestido de bautismo.
Pero no soy yo, es mi sobrina Emma, que está atrás mío, comiendo papas fritas de smiles. Con  mayonesa.

2 comentarios:

Largue todo eso que tiene para decir!!