lunes, 22 de febrero de 2010

Riña de lunes

Empezamos el primer round con un "pasame Mi manteca".
Nos odiamos en la batalla por el control remoto.
Discutimos por la novela de las 9.
Nos agarrarmos a trompadas por quién lava los platos.
Hacemos la ley del hielo porque alguien usó el baño y no secó las lágrimas.
Nos arrancarmos los pelos por decidir un horario de huída...

Y vos siempre te enojás, porque en el medio de la contienda yo me empiezo a reir...
-De qué te reís, boluda??
-Me río de vos, me río de mi, me río de los dos, me río de mi marido y de tu mujer, y de nosotros otra vez... jajajajajajajajaaja

Entonces te enojas mucho. Mucho, muchísimo. Y nos vamos a las manos... y nos batimos a duelo en tu cama...

domingo, 14 de febrero de 2010

Hoy por tí...

Este es un relato verídico de la autoría de un gran amigo, cuya identidad está reservada porque así me lo pidió. Aprovecho para decirle que lo banco a morir.
Si algo no se entiende, su pregunta no molesta.

"La cosa fue así:
Limón estaba haciendo una salidera y
cuando le estaban dando la plata, a uno de los damnificados les pintó el héroe y
le quizo ganar el fierro.

La salidera se hace en horario bancario y ese día no eran mas de las 10 y media de la mañana, cuando lo veo a Limón en la placita, despeinado y con la ropa estirada. No me llamó la atención, hasta que hablé con él:
-Piola, laburaron temprano?- le digo.
-No boludo, justo cuando el gil está por aguantar el vento, se me tira encima el hijo y me agarró el fierro. Me tiré para atrás y le mandé fruta a él y a el viejo.
-Los boleteastes? Y ahora que vas a hacer, guacho?
-No sé, seguro que me voy al Chaco, a lo de mi tío.
-Vení a casa.
-Después hablamos, tomá el fierro. Desarmalo y descartalo.
-Bueno, dale.
Agarré el fierro y me fuí a mi casa; lo desarmé todo y me fui en la bici hasta el Riachuelo. Me bajo, y en el lugar habían cuatro borrachines con una cajita de vino.
-Hola - y les dejo dos pesos sin poder entender lo que hablaban. Abro la mochila y saco el caño. Fui tirando pieza por pieza hasta terminar. Vuelvo al barrio y lo encuentro a Limón en lo del transa.
-Tomá - y me da cinco aseto.
-Que vas a hacer, te vas al Chaco?
-No sé que hacer.
-Venite a casa y después ves.
Nos tomamos las aseptobron, fumamos un par de nevados y nos fuimos a la casa del
Tony (el Tony, era un chileno que tenía 46 años y lo mataron en cana hace 3 años
por una tarjeta de teléfono).
-Que vas a hacer, Limón?
-No sé, creo que me quedo en la casa del Morra.
-No te hagas ver - (lo aconsejó como si fuera el papá) - mirá que va a andar la brigada.
-No te preocupes que yo en cana no voy. Y dame esos panchos que hacés, que tengo alto bajón. Yo me comi 2 completos con tomate cortado en cuadraditos y una especie de pure de palta. Limón se sirvió uno y no lo terminó. Estaba algo nervioso, seguro que no podía comer.

Llegó la noche y nos fuimos a mi rancho; a mi vieja le dije que Limón discutió con el padre y se iba a quedar en casa. Al otro día me levanto, voy al puesto de diarios y me llevo un par, paso por el transa y pego asetos, merca y faso, voy a el almacén y compro pan y manteca. Llego a mi casa y nos hicimos mate cocido, con pan y manteca, repatimos los diarios y empezamos a buscar. Clarín nunca trae mas de tres hechos, pero en el Crónica tenés para elegir. Y ahí estaba.
-Lo maté, guacho - me dice Limón con el Crónica en la mano -El hijo esta grave.
-Mal ahí, pero quedate tranqui que no zarpa nada.
-Hay que ver...
Pasaron 6 dias de diarios, matecocidos, nevados y aseto.
Salgo a la calle y veo en la esquina de mi casa al Aguja, un cobani de la brigada que es re brígido, con otros 3 gurkas en la Toyota negra. Ya andaban en el barrio, sabían algo, buscaban a alguien. Durante 15 dias, los tuve en la cuadra y a Limón en el cuarto sin salir, sin tomar aseto, y realmente preocupado.

Llegó el viernes, y como en toda villa, siempre pinta baile en algún lado. Esta vez era en lo de la Carla. Yo estaba re duro, no podía ni hablar. Se me acerca la Ale, que era el cuero de Limón, y me preguntó por él, me dijo que le diga que lo ama, lo extraña y todas esa cosas que dicen las novias de los pibes. Llegué a mi casa medio jalao, me acosté en el piso, Limón estaba en mi cama. Como a eso de las 10 de la mañana me despierta y me dice que la Toyota habia pasado por la puerta de casa unas cuantas veces. Yo le digo que no pasa nada, que se quede piola, que ayer la vi a su pollita y le conté lo que le tenia que contar.
-Dejame dormir guacho - tenia resaca de las Reinol que tomé para bajar. Habrán pasado diez o veinte minutos y escucho un cuetazo. Miro
desde el suelo hacia la cama y lo veo recostado contra la ventana.
-Eh, guacho, no te hagás el dormido que ahora va a subir mi vieja y te vas a tener
que hacer cargo, por joder con los fierros.
Nunca respondió. Me levanto y veo la nueve Taurus en la mano, al lado de su cabeza explotada.
-Tenías razón, no ibas a ir en cana nunca.

Limón tenía 17 años."

martes, 9 de febrero de 2010

Cosas en las que me cago

  • Tu mala praxis.
  • El silencio
  • Mi cobardía.
  • Gualeguaychú.
  • Las noches de tus cumpleaños.
  • La gente atanudos.
  • El TEG, qué juego de mierrrda...
  • Los abrazos de mentira.
  • Los besos tácitos.
  • Los favores con onda.
  • Los regalos ideales.
  • La amistad casi verdadera.
  • El agua.
  • El aceite.
  • Otra vez el silencio.
  • Las gracias y los de nadas.
  • El desamor.
  • Esta lista.