miércoles, 20 de enero de 2010

La llave de mi corazón...

Si hay algo que me gusta en la vida, más que la tortilla de papas, más que mi celular, más que el pasto, más que las noches de lluvia, más que un mimo de mi mami, más que cantar y bailar, más que el ruánaga con amigos, más que las palabras, los colores y las texturas...


...una contracción en el abdomen, los ojos ciegos por la presión de los pómulos que suben, los dientes al aire, casi secos por la exploción del arcoiris, abrazarme la panza para poder mantener un rato más este estado de placer y liberación de alegría, hasta que me duelan los cachetes y se fuguen mis lágrimas predilectas. Hasta perder el aliento en un soplido, para volver a empezar.


Si hay algo que me gusta en la vida, y seguro me va a gustar en la muerte también, es REIR!!!

AAAAAAAAAJAJAjajaJAJJJajAJAJJjjaaAJAJAJAJJjjaaAJAJAjajajajajaAJJJjjaaAJAJAjajajajajaAJAJAJAjajaaJAJA!!!

(Si, soy felíz con muy poco)

jueves, 14 de enero de 2010

Papel de Lija

Abro mi mano y la apoyo abierta sobre su inmensidad. Trato que cada centímetro de piel se quede pegado a ella. La aspereza y la rugosidad se fusionan hasta convertirse en una piedra caliza cagada a martillazos.
Con el más suave movimiento, percibo cada gránulo incrustarse en las canaletas de mis huellas digitales.
Ensayo con una, con otra y con otra. Todas lo suficientemente imperfectas como para provocar una aridez extrema en mis palmas.

-"Listo, me llevo una caja de la especial para madera N° 3, de Abrasivos Ramírez. Cuánto es?".

martes, 12 de enero de 2010

Modestia aparte

Pasás por un almacén de barrio y ves en la vidriera una luz de neón que vocifera "Mermelada de Risas".
Exclamás con sorpresa y ganas de comprarla: -Qué bárbaro!!!-.

Entrás y te chocás la naríz con la góndola de las más vendidas. Ahí se ofrece otra mermelada, con un cartel enorme de "Mermelada de Mierda".
Con un montón de asco y repulsión, te quejás: -Qué bárbaro!!!-.

Empezás a recorrer las góndolas, chusmeando las variedades descabelladas que existen y que nunca te habías enterado.
En el último estante de la izquierda, casi a la altura de tus ojos, hay un frasco que aparentemente está vacío. Después de observarlo un rato, presentís que tiene algo adentro. Le preguntás al almacenero qué es y te dice con naturalidad, como si preguntaras una obviedad: -Eso es Mermelada de Bárbara-.
Como no es excelencia ni desastre, te quedás callado y pensativo.
Un cliente simpático y metiche que estaba de paso, te invita a probarla.

martes, 5 de enero de 2010

A mi mono no le gusta la lechuga

A los que les gusta jugar con mi mono, les digo que: para eso está! A él también le gusta jugar con ustedes!!!

Y les cuento un secretito: si prestan atención, le pueden dar de comer, pero como ya les dije en el título, no le gusta la lechuga. Ni planchadita, ni con arrugas, ni con sal, ni con limón, ni con mayonesa, ni nada. No le gusta. Siempre es un motivo de discusión, porque a mi me encanta la lechuga. Preferentemente la mantecosa. Por eso, si comemos ensalada, la hacemos de bananas.

Alguien ya descubrió cómo alimentarlo?