lunes, 27 de diciembre de 2010

Con M de MUY

Conozco a una gran mujer y no es mujer. Una mujer que no es travesti. Pero no es mujer. Este asunto muy lejos está de hablar de sexo.

Ella, antes de serlo, es hija y es madre. Y también abuela. Es hermana y prima. Esposa. Ama y mascota. Amiga, vecina, conocida. Antes es cocinera, mucama, anfitriona, niñera, psicóloga, enfermera. Plomera, albañila, mecánica. Puta costurera. Artesana e intelectual. Es simpática, divertida, enérgica, talentosa, joven, bella, solidaria. Pero antes de ser mujer.

Cualquiera diría que esas cualidades la hacen una gran mujer. Y es cierto. Lo es.

Sin embargo, si te la cruzaras un miércoles a la tarde, no podrías reconocerla. Es que, a veces se concentra tanto en cumplir con sus preceptos que olvida su identidad.

Porque aunque parezca un círculo vicioso, para ser todo lo anterior, y sin tener en cuenta la anatomía que a cada uno le tocó en suerte, hace falta tener los ovarios bien puestos para darse el valor que merece de sí misma una gran mujer.

7 comentarios:

  1. a mi me encanta la frase tan usada de simone, que dice:
    mujer no se nace, se llega a serlo...

    y es asi.

    besos

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  2. Hace falta tener los ovarios bien puestos para darse el valor que merece de sí misma una gran mujer.

    Una se puede dar por aludida? Muuuuajajajaj

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  3. Dostoiewsky decía que solo el Diablo sabía lo que era una mujer...

    Me saltó mi lado culto. ¿Vio?

    Buena semana para usted.

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  4. hay que conocer la propia naturaleza antes de HACER cualquier cosa. Primero es MUJER y después... todo lo demás.

    Saludos desde Mundo Aquilante

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  5. Aplaudo a la muchacha y aplaudo a Hugo que citó a Fiodor!
    Bar que pases un año de la conchilalo!!
    Le mando un beso en cada rodilla!

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Largue todo eso que tiene para decir!!