martes, 21 de septiembre de 2010

Melomanía subterránea

Día de mierda en el trabajo, pero no lo cuento como parte de mi día porque todos los días son de mierda en el trabajo.
Salgo y camino cantando por Balcarce hasta la Plaza de Mayo. La cruzo oblicuamente y tomo Florida en busca de unos auriculares porque el supercopado de Elvis se había comido los anteriores, semanas atrás. Los conseguí! Mientras camino intento abrirlos (siempre hago esas pelotudeses para hacerme la práctica y ahorrar tiempo, como si se fuera a acabar). Bajo corriendo las escaleras de la línea verde (debe ser la D seguro, pero me las conozco mejor por los colores) porque ya llego tarde a la clase de canto. Hoy no está el pibe de la revistita.
Adentro del vagón, arranco el último plástico con los dientes y desesperada los conecto. Escucho la música y me empiezo a reir a carcajadas del placer de volver a aislarme del bullicio. La gente mira "disimuladamente". Jajajajaja, me encanta porque algunos te devuelven la sonrisa, pero otros se sienten incómodos y se sonrojan. Qué pelotudos... Un chico alto con campera abrigada y rodete se ríe conmigo.
Una estación después suben 3 muchachos: una guitarra, un charango y un cajón peruano. Me saco los auriculares, educada desde la vez del señor del 128. Hacen un lindo cover de alguna banda de rock nacional. El del cajón peruano pasa la gorra y el chico del rodete se prende a la percución que había sido abandonada. Tocan una más y ya me tengo que bajar. Antes, les dejo unas monedas y les digo "muchas gracias" fuerte, claro y con muchas ganas. Ellos reciben el halago contentos. Me hubiese quedado a cantar con ellos...
Camino una cuadra, eufórica, a lo de Josefina. La persiana está cerrada, mala señal. Toco timbre y no atiende. Le mando un sms, y nada. La llamo, y nada.
Del pico de emoción paso inmediatamente a un pico de garrón...
Vuelvo sobre mis pasos otra vez a la boca del subte pero en vez de tomarlo a por donde vine, subí hacia Congreso de Tucumán. En una de esas todavía puedo encontrar a los músicos para que resuciten este cuerpo muerto de desilusión...
Camino por el andén pero ya no están. Me rehúso a apuñalarme con frases como "Qué día de mierdaaa!!" y "Nada me va a salir bien hoy???", así que decido emerger hacia el barrio chino, que nunca fuí.
Subo la primer escalera mecánica y me choco con dos señores y un muchacho: un contrabajo, una guitarra acústica y una criolla. Tocan un estilo de música que si llego a decir charleston, jazz o rock y me equivoco (que es lo más probable) me voy a querer matar, pero me transportaba a los años 30's y/o 50's...
Estaban en la entrada a los molinetes, cerca de las boleterías. Salí y me compré, en un kiosquito que hay ahí abajo, una chocolatada y un alfajor. Me acerqué a merendar mientras los disfrutaba. Eran las seis de la tarde y solo pasaban autómatas. Ver esa indiferencia me dió más bronca que el cuelgue de mi profe. Es que la banda era muy buena, lo que estaban tocando no lo había escuchado nunca en artistas callejeros.
Terminaron un tema y los aplaudí. Yo solita. Ellos sonrieron. Me acerqué un poco más y con el índice me dibujé la propia sonrisa en la cara para que ellos mantuvieran la suya. Siguieron tocando y yo seguí aplaudiendo, pero ya éramos dos los alentadores. Me cambié a un lugar más directo, más de "público" (qué ironía un espéctaculo público, en un lugar público pero sin público). Se acercaron 2 más. Y otro más. Y otros...
Fuí hasta donde el kiosquero y le pedí algo para escribir. Traté de hacer mi mejor letra, no la que uso en el laburo. Lo doblé en cuatro, y busqué en mi bolsillo algo de dinero. Solo encontré una moneda plateada de veinticinco centavos, no tenía más efectivo.
La dejé adentro del estuche de guitarra que estaba en el suelo, junto con el papelito, diciéndoles: "Gracias. Les dejo una cartita".
La mirada que devolvieron me llenó de energía para volver a casa.

Me llama Jose para disculparse pero ya no puedo enojarme con ella. Y todavía no conozco el barrio chino.

8 comentarios:

  1. Que lindo!
    Prometo llevarte una tarde de sábado a pasear por el barrio....
    Quiero que conozcas a mi paddle

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  2. Me encanto...

    Pueden esperar a que vaya? Quiero conocer el barrio chino!

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  3. Genial, es muy bueno andar sin rumbo por la gran ciudad, o por cualquier lado!! Hay un grupo de músicos en "la línea verde" (D) que venden sus cd´s, y es probable que sea el mismo que viste vos, uno de los chicos tiene barbita y es muy apuesto,(jejeje) cada vez que paso, me sacan una sonrisa...

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  4. Me encantó Kiú! Qué linda ciudad para pasear la tuya!

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  5. Buenísimo tomarse el tiempo de apreciar esos detalles, y una pena que tanta gente ande tan metida en sus quilombos que no se detenga un segundito a disfrutar.

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  6. Beshessaaa de post!
    El de la flor de la canela también
    Mucha descripción y elocuencia
    Todo muy lindo todo muy rico

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  7. cuan identificada me haces sentir kiucita, yo en el subte me transformo. pienso cosas q en la superficie no pienso.
    el sabado me fui a pasear en subte d la estacion d mi casa a bolivar y volvi, no subi en ningun momento, solo keria ir al subte qx me siento comoda.
    no me canso d decisrte q cada dia escribis mejor
    acqua

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  8. Hay que hacerle la contra al cuelgueee!!

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Largue todo eso que tiene para decir!!