lunes, 26 de julio de 2010

Escape Animé

Lacio y brillante, un flequillo perfecto sobre las cejas. Cara angulosa pero con cierto pulido suave y sensual. Flaca, flaca, flaquísima; pero fibrosa. Viste un trajecito azul eléctrico, chaqueta corta, abotonada, solapas redondeadas, sobre una polera blanca. La falda plizada ruega que ninguna ráfaga la acose. Medias "Silvana". Botas también blancas de media caña, en punta, taco de 10 centímetros. En su cartera apenas si caben las llaves de la casa pero todas las estrellas del cielo.

La humedad en el fino rabillo de sus ojos la empuja a cruzar Córdoba corriendo y perderse entre las sombras de los árboles y los autos estacionados sobre Mario Bravo, mientras el señor Haruto despotrica desde el balcón sobre la marquesina de la tintorería agitando los brazos al aire.

En el taxi a mitad de cuadra, la espera Romina luciendo una intelectualidad rimbombante. Seria, misteriosa, decidida. Solo denota su fragilidad con la mirada de sus ojos redondos y negros como caramelos Media Hora, perdida en la sonrisa de Mei...

7 comentarios:

  1. Descriptivamente brillante, dan ganas de correrla...

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  2. Concuerdo con el señor Petardo...

    (Al margen, no entiendo como a alguien le pueden gustar los caramelos Media Hora.)

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  3. Lo media hora no es solo un caramelo de anetol.
    Es nostalgia envasada, que no se te olvide!

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  4. Tengo una preguntita...
    Se entiende de qué se trata o fuí demasiado sutil?

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  5. me gusta!
    linda descripción! es como si se cruzaran los mundos del anime con BsAs... ;)

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Largue todo eso que tiene para decir!!