martes, 29 de diciembre de 2009

Virtualidad desvirtuada

Tengo una amiga que ceba mate virtual. No conocía que uno podía tomar mate así. "Esto es cualqui", decía una voz en mi cabeza. Después se me hizo costumbre llegar y decir: "Sheebs, yo quiero un amarguito". Parece una boludés pero al final me termino imaginando que tomo mate y aunque tenga la panza vacía, me reconforta como si lo hubiese ingerido. Quizás fué la sugestión que me dejó acerca de este ritual el post de otro amigo.

Pero no. Es la que la imaginación es tan maravillosa...

Me acuerdo de un capítulo de "La granja de Orson", donde era invierno y nevaba, y tenían tanto frío que Orson contaba un cuento donde se describía un clima de playa y todos empezaban a tener calor de solo imaginárselo.

Entonces recibo un mail de alguien que en vez de despedirse de manera clásica o con una frase cursi y trillada, escribe la palabra "beso", 5 veces, con un enter de por medio.

Esta vez no me reconfortó el alma como los mates vituales. Esta vez, este ser creativo, ingenioso y dulce de leche, me creó la necesidad de sentirlos en forma concreta.

Si viviera en la época en la que El Demoledor sale de la crioprisión, viviría pagando infracciones...

lunes, 28 de diciembre de 2009

Animalada

Una zorra imaginaria.
Una perra lúdica.
Una serpiente alquimista.
Una yegua de largo.
Una ternera boba.
Una elefanta bibliotecaria.
Una rata pública.
Una cebra fugitiva.
Una osa sin cargo.
Una gata flora.
Una mona loca.
No.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Cáspita!

El otro día soñé que tenía caspa. Un casco grueso de caspa. Si, ya sé, es un asco, pero soñé eso, qué voy a hacer? No puedo poner "El otro día soñé que tenía Pityriasis Simplex"... (Gracias Google, alabado seas!)
En fin, todavía me acuerdo del sueño como si hubiese sido real: me separo una capa gruesa del cuero cabelludo con las uñas, mi pelo se escurre, y cuando termino de extirparla se me desgrana en las manos como un polvorón marmolado de panadería de barrio.
En el sueño estaba mi madresanta, y yo le mostraba la cabeza y le decía: -"Mirá, !! Se me están condensando las ideas!!"-.
Parecía un buen indicio. Pero después me enteré de esto:

"Si sueña que tiene caspa, significa que puede estar mal utilizando sus energías. Lleva algún tiempo sufriendo estrés y tensión. Debería reconsiderar la forma en la que abarca un problema actual. Soñar con caspa también puede significar que le falta auto estima".
Entonces, releamos:
"Si sueña que tiene caspa, significa que hace mucho que busca departamento muy quisquillosamente. Lleva algún tiempo harta de hablar con inmobiliarias y visitar pocilgas. Debería reconsiderar la forma en la que busca mudarse. Soñar con caspa también puede significar que ninguna vivienda quiere ser habitada por usted".
Quedó claro?
Si, si, me quedó clarísimo.
Excepto la parte de "Debería reconsiderar la forma en la que busca mudarse"...

Quiero llorar!!!

jueves, 17 de diciembre de 2009

Amuleto

· Escudo de defensa contra las energías negativas.
· Impartidora de respeto.
· Otorgadora de fuerza para superar las provocaciones y obstáculos.
· Alentadora de cambios hacia niveles de conciencia más enriquecedores.
· Expansora de la consciencia y la evolución interior.
· Buscadora de la verdad.

· Favorecedora de la superación de circunstancias adversas o confusas.
· Capacitadora para ver la realidad y la verdadera cara de las personas.
· Neutralizadora de energías ambientales.
· Alineadora de cuerpos físicos, mentales y espirituales.
· Destructora de las ilusiones de la materia y del ego.
· Transmisora de amabilidad, cortesia, afecto y convivencia pacifica.
· Combatiente de melancolia o depresion.
· Aumentadora de la capacidad de discernir y tomar decisiones acertadas.

· Acrecentadora de la sabiduria y la agudeza mental.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Y todo lo demás también

Te amo. Te estimo. Te adoro. Te aprecio. Te valoro. Te extraño. Te quiero. Te disfruto. Te aprendo. Te conozco. Te enseño. Te ayudo. Te abrazo. Te beso. Te gozo. Te divierto. Te enrosco. Te reclamo. Te peleo. Te odio. Te lloro. Me acariciás. Nos reímos. Y te vuelvo a amar.
Y todo lo demás también. Una y otra vez.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Please A Little Respect

Hace unos días estuve por acá. Después de eso, el otro día, vi a una señora dejar un sorete enorme de su superperro en la vereda... de la casa de su vecino de al lado! Qué caradura!
Y no me animé a decirle nada, solo me imaginaba levantando la cacona con la mano y untándosela a la señora cualsifuera una tostada.
Ahora siempre llevo conmigo una bolsa. Para estamparle la mierrrrrda en la ropa sin ensuciarme!

martes, 8 de diciembre de 2009

Ralph

Este es el segundo cuadro que pinté desde que me animé a hacerlo sobre lienzos. Todavía no tengo ninguno en mi casa, todos siempre fueron regalados. Por amor.

Este fué para una persona MUY especial. No les voy a hablar de nostalgias (la noche de su cumpleaños, en Casa MB; la imagen que se formó en mi cabeza cuando me contestó que sí a mi pregunta: "Cristus lo tocó?" y me agarró un escalofrío; millones de mensajes de textos guardados que se habrán perdido en todas las pérdidas de celulares de cada una; noches de vinilos nuevos; mañanas de desayunos con Cristus y Abuela Carmen; un picador caído en un sótano; Nag Champa...), simplemente, si se la cruzan en algún subterráneo, o en la calle, (aunque puede ser en cualquier lugar de este universo infinito), no se pierdan de conocer la pureza de sus enormes ojos CyanN.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Domingo

Mediodía. Abro un ojo y casi veo un mensaje de texto. "Te llegó mi msj ayer?? Contesta!!".
Media hora después abro el otro ojo y casi veo otro. "Y? Venís?".
Sigo acostada. No sé si durmiendo, pero soñando algo que me hace feliz. Cuando abro los 2 ojos a la vez se me va la sonrisa de la cara. Ocho llamadas perdidas. Afuera discusión. Miro la hora y son casi las cuatro de la tarde, así que me levanto de la cama y me voy a bañar.
Me hago pis en la bañera y se me apaga el calefón, maldición. Interrumpo los gritos para pedir ayuda. Ahora si... qué placer una ducha caliente...
Me termino de enjuagar el shampoo y se vuelve a apagar! Debe ser por el viento. Esta vez no puedo interrumpir porque la cosa se puso candente, así que me pongo el camisón sobre el cuerpo mojado y voy al lavadero. Vuelvo a la ducha. Ahora si... qué placer una ducha calentita...
Me visto, me miro en el espejo, me cambio. Tres veces.
Dejo en la mesa dos chocolates y un cartelito que dice "los quiero".
Salgo sin paraguas. Bajo el ascensor con el pucho prendido, me cago en los vecinos. Camino por Boedo buscando un lugar donde comprarme zapatillas (todavía no sé cuáles, trato de concentrarme en eso a cada paso, pero cuesta).
No garúa, no llueve, no diluvia. Simplemente llovizna copiosamente, una lluviecita genérica. Gotas medianas en tamaño, cantidad, intensidad y fuerza. Hice bien en salir sin paraguas.
Los únicos negocios abiertos son la farmacia y un supermercado. Cuando paso por la puerta del super y veo que tiene sección electrodomésticos, me olvido de las zapatillas. "Cuánto estará un secador de pelo con difusor?"...
Vuelvo por el mismo camino y esta vez noto que la panadería también está abierta, así que llamo por teléfono y pregunto si van a salir.
Camino para la casa con 16 facturas y comiendo un sánguche de miga. No sé por qué elegí el de aceitunas.
Miramos una película bizarra los 3, tomando mate. La enganchamos empezada porque el cable está enganchado. Ya se amigaron.
Fumamos unas tucas. Al toque prendo un pucho, ojeo una revista de mala muerte. Llego a la página de los juegos y directamente leo las respuestas. Mejor me vuelvo a acostar.
Ocho mensajes de texto no dicen nada. No son lo que esperaba.
Todo el día tuve esa taquicardia suavecita pero notoria que te provoca la resaca. Ahora toma ritmo de tic tac de reloj de mi abuelo. Entre pulmón y pulmón tengo una criatura intracorporal, que con dos deditos toma la piel de mi pecho desde adentro y la empieza a retorcer como quien escurre un trapo de piso. Desde afuera luce como el agua de una pileta que se desagota.
Me dije: "Cómo pega este porrito!". Pero no es verdad porque en seguida se me empiezan a humedecer los ojos e inmediatamente estoy llorando a lágrima viva, con ese tipo de congoja que parece que alguien te está zamarreando.
Las gotas caen limpias y tibias desde el ojo izquierdo, usando la nariz como un tobogán, se deslizan por la mejilla derecha y aterrizan en la almohada. Las vagas del otro ojo van sin escalas. No más de una onza y suena el celular...

-"Qué hacés, Vale?"-

-"Bien, en qué andás?"-

-"Acostada"-

-"Dormías?"-

-"Algo así..."-

-"Dormiste todo el día, no?"-

-"Casi"-

-"Entonces estás llorando"-

-"Puede ser, es domingo"-.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Puro Deseo

Buenos amigos se sientan en un bar, y con palabras charlan boludeses.
-"En el trabajo todo bien"- dice la voz, pero los labios piden besos.
-"Tengo ganas de mudarme"- y su aliento la acaricia.
Le acomoda la camisa para sacarse las ganas de tocarlo. Se hace el que no siente sus nudillos en la manga.
-"Un licuado sin azucar"- inocente y sensual lame el sorbete.
-"Vamos yendo que ya es tarde"-. Se reprimen una cuadra. Total, ya se reprimieron 500.
Tokio los envuelve en un abrazo fraterno como un lazo del diablo.
Y el diablo siempre mete la cola...

martes, 17 de noviembre de 2009

Templado

Que no se me note que te miro de reojo,
que te desnudaría por telekinesis.
Que no se enteren que paseo por tu cuerpo desde lejos.
Que no sea evidente que me hago carne.

Porque puedo ser vapor y pista de hielo.
Podría matarte de sed o ahogarte,
pero mantengo la calma... y la pureza.

Porque es imposible que vuelva a acariciarte.
No me permito darte el gusto de contaminarme.
Soy transparente y siempre creo en mi!

La pueden escuchar acá.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Fornication Under the Consent of the King

Ya sea verbal o gestual, mi insulto preferido es FUCK YOU!!!
Me gusta. No sé.
Me sirve para decir:
"Holaaaa!"
"Tomatelas..."
"Te quiero aunque seas idiota"
"Teneme paciencia"
"AAAAAJAJAJAJAJA"
"Anda a cagar!"
Y obviamente: "FUCK YOU!!!"

Les regalo uno simpatico:

lunes, 9 de noviembre de 2009

Se dice de mi...

Mientras voy creciendo, me voy encontrando fortuitamente con gente de muchos colores y dialectos que, al no conocerme desde siempre como los amigos que acostumbro frecuentar, me enumeran defectos que ven en mi: frialdad, cálculo, enroscadez, ridiculez, lentitud, pasión, habladurismo al pedo, emotividad, sarcasmo, putéz, ironía, amabilidad, obstinación, paciencia, gataflorismo, verborragia... entre otras, no?
Y a su vez, otros se empeñan en que me entere que les caigo bien y me adulan por lo alto: frialdad, cálculo, enroscadez, ridiculez, lentitud, pasión, habladurismo al pedo, emotividad, sarcasmo, putéz, ironía, amabilidad, obstinación, paciencia, gataflorismo, verborragia... entre otras, no?
Y algunos otros, los que son medianamente sinceros, los que pasan un tiempo considerable como para reconocerlos pero no para recordarlos, a quienes menos llamo ni para salir ni cuando estoy mal, como les chupa un huevo todo lo demás, solamente me dicen al verdad de lo que perciben: frialdad, cálculo, enroscadez, ridiculez, lentitud, pasión, habladurismo al pedo, emotividad, sarcasmo, putéz, ironía, amabilidad, obstinación, paciencia, gataflorismo, verborragia... entre otras, no?

Aunque puede ser que TODO sea inverosímil... Incluso esto.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cosas de perros...

Había una vez una historia que empezaba diciendo "Había una vez..." y se trataba de dos perros. No, no eran La Dama y El Vagabundo, ni tampoco Pongo y Perdita. En realidad no me acuerdo los nombres, pero sí sé que el macho era un Caniche, no un Toy, si no tamaño Normal, pero sin corte Caniche (aunque le hubiese gustado). Y la hembra era Setter Argentino (claro, como un Setter Irlandés, pero Argentino).
Se conocieron un dia en la cola del banco. Te imaginarás que no estaban pagando los impuestos, porque eran perros. Simplemente ella Setter, se metió un día para chusmear, porque le llamaba muchísimo la atención todas esas cosas raras que hacen los humanos con tantos papeles y todos parados unos atras de los otros sin empatía.
Y él Caniche Normal, la vió desde la puerta, donde descansaba echado al sol, esperando que su amo termine de retirar el sueldo por ventanilla porque le habían robado la tarjeta de débito a la salida de un after officce.
Bueno, decía, entonces la vio primero en la esquina, con ese pelaje casi lacio y casi brilloso, y le llamó la atencion. No por el pelaje, sino por su actitud. Se le notaba que era cachorra y que hacía un tiempo que andaba sin dueño. (Nadie la buscaba, y Setter lo sabía). En el fondo tenía miedo de la calle, pero lo disimulaba pavoneándose con decisión para que nadie lo notara. Soñaba con ser Setter Argentina Callejera Independiente. Pero como te dije, se le notaba que era cachorra.
Caniche Normal se limitaba solo a observar. No jugueteaba tanto porque ya era adulto, tenia como 4 años perrunos. Pero cuando presenció la escena donde Setter ingresaba al banco, se dió cuenta de la que se venía: la iban a rajar a patadas! Porque los bancos son para las personas, no para los perros. Qué tenía que hacer ahí metida, me querés decir??
De adentro de su corazoncito canino se le escapó el héroe altruísta y la siguió para ladrarle que saliera antes de que llamen a la perrera.
Setter no sabía que eso existía, pero Caniche Normal sí, porque había estado en una antes de que lo adoptara la familia Córdoba.
Caniche Normal le explicó a los ladridos limpios, pero no sin el mayor lujo de detalles, que se tenia que ir.
Setter que era muy dócil, entendió rápido y salió de la fila donde una vieja copetuda se empezaba a quejar... (de nada se quejaba, era como todas las viejas quejosas y copetudas).
Pero Caniche Normal se habia quedado protestando solo y casi lo vienen a echar a él. Decí que ahí estaba el Sr. Córdoba para defenderlo, y se retiró por las buenas...
Mientras el dueño terminaba de hacer el trámite, se olieron en la puerta con un poco de desconfianza, pero en seguida se refregaron.
Setter caminó en la misma vereda que Caniche Normal hasta que llegaron a la puerta del edificio donde vivía con la familia.
Y el Sr. Córdoba había visto que Setter era tranquilita y obediente y se la llevó por el ascensor.
A la esposa del Don, le pareció linda pero no le caía muy bien que esté todo el tiempo saltando atrás de una pelotita de goma, y menos con un departamento tan peque.
Un día de esos, se cayó un jarrón con el viento y como esta Sra. también era copetuda y quejosa, y la tenía entre ceja y ceja, hizo que su maridito la devolviera al umbral de la vereda.
Entonces, se veían en la plaza todos los dias a las doce y a las seis, cuando Jr. llevaba a Caniche Normal a hacer sus necesidades. Corrían un ratito, y otro ratón intercambiaban experiencias, opiniones y anécdotas de diferentes razas y vidas de perros.
No hay mucha diferencia en la raza, siguen siendo perros al fin y al cabo. Pero entre una vida de perro y otra vida de otro perro... Entonces a veces se gruñían, pero al rato se reconciliaban y festejaban con otro revolcón en el pasto.
Y así pasaron un par de meses, que en proporción humana es un montón de tiempo.
Y la verdad es que no me acuerdo mas. Es una historia un poco larga para ser de perros. Aunque se comenta que es una historia real... Bah... Quién sabe si sienten los perros? Y qué sienten, no?

martes, 27 de octubre de 2009

El Agujero Negro

El otro día me caí en un agujero negro, absorbedor de pensamientos. Me fue llamando inconscientemente con sus campanitas, y yo fui cayendo sin mas remedio. Creo que lo que me atrapó fue la oscuridad armónica en su interior. A diferencia de otros agujeros negros, éste no me succionó, ni me aspiró, ni me arrastró. Simplemente, me sedujo.
Apenas rocé la boca de la tormenta... se comió a la arañota que tejía mi maquinaria cerebral.
El otro día era octubre. Era octubre y caí en un agujero negro en el espacio. Mi espacio personal, espacial, especial. Tan mío como si lo hubiese comprado con los ahorros de toda la vida.
Ese agujero negro, era negro, obvio. No contaba con relojes, ni espejos, ni espectadores. La oferta, directamente proporcional a la demanda de mi antojo. El son, solo para mis oídos. Los colores dependían de mi imaginación, sin formas ni texturas.
Mi envase, rodeado de compota de todas las frutas mas dulces que existen. Mi nariz apuntando a un cielo de jazmines carísimos, todo alrededor.
No pude mas que sonreír, cuando entendí cómo bailar sin moverme, besar sin calcular, y por fin desaparecer en manada, para reintegrarme en soledad en mi propio lavadero incorpóreo. Me observé desagotando la pileta donde lavé la escafandra que uso en cada viaje sideral a la Tierra.
De a poquito me empecé a dar cuenta de que estaba abandonando esa dimensión (vaya a saber uno si era la cuarta o la quinta o cual numero ordinal la encabezaba, pero de que era otra, estoy segura). Y me esforzaba por quedarme en el agujero negro, pero indefectiblemente me empujó despacito hasta expulsarme.
Por un momento sentí un mini-vacío en el pecho, como un destete, desarraigo a corto plazo. Pero en seguida se fue esa sensación, porque me acordé que puedo volver a flotar en él, simplemente pegándome una casi-siesta en lo de unos amigos de una amiga de una amiga. Capaz que los conoces, son parientes astronautas de Ganesh.
Un día si querés vamos juntos y vas a entender de lo que hablo...

viernes, 23 de octubre de 2009

Todavía no tiene título

Tendida sobre el agua de la tina, que todavía no se termina de llenar, escucha las gotas integrarse a un mar de relajación artificial.
Se pregunta por qué fiarse de la ventana de su cuerpo, mayormente tan falaz; y se desafía a despertar el resto de sus sentidos.
Lúdica, experimenta con las yemas de los dedos los limites entre el liquido y el gas. El borde de los codos. Los brazos.
Sigue jugando con los pies, asomando los pulgares a tomar aire como un periscopio frío.
Cuando su cintura se hace participante del juego, la sensación muta, y la percepción también.
Una voz de ninfa resuena en su nariz y deja un sabor a mangos maduros en los pensamientos de su cabeza del agua, mientras que el todo se prepara para la revolución.
Su ombligo se ciñe en una gama de escamas escarlata y un dolor placentero se apodera de su abdomen; entonces entra en la dicotomía de una virgen conservadora enamorada (pero a la inversa).
Esta neopiel afloja la presión en los arcos del nacimiento que simultáneamente se están inaugurando, y vuelve a contraerse en los pilares, hasta los pies. Que ya no son pies, sino un timón.
La tina es un colchón de espuma sódica y los mangos los huele detrás de las orejas.
Se adapta con dificultad al nuevo ambiente y a ese cuerpo sensual recién estrenado que le recuerda a una guerra civil...
Percibe en esta masa a los mismos personajes de su entorno anterior, solo que algunos mutaron al igual que ella, y otro siempre fueron tritones. Algunos se mimetizaron, otros no tanto.
Similar a ellos es René. Y también distinta.
El bamboleo acuoso la confunde y descubre cicatrices de pudor en sus pechos.
Sabe que ahora, después de este baño de inmersión en la eterna doble hélice, todo es igual pero diferente.
Cualquier coletazo es definitorio. Excepto de vaciar la tina.